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El mundo
de Krynn goza de un periodo de paz. Desde el Cataclismo, momento en el que
los dioses se apartaron de las razas mortales, humanos, elfos, enanos y
kenders han salido delante de la manera que mejor han sabido. Sin embargo, siempre
queda en toda alma una pregunta por contestar: ¿Volverán algún día?
Con esa
pregunta comenzaron sus respectivos viajes un grupo de amigos, de distintas
razas y condición, con la promesa de encontrarse cinco años después en la
posada El Último Hogar.
Pero el día
de ese reencuentro dos forasteros, dos bárbaros de las llanuras, entran en
la posada solicitando ayuda contra sus perseguidores. Es en ese momento
cuando Tanis el Semielfo, uno de los compañeros, dice una frase con la que
comienza quizás una las mayores aventuras jamás escritas: “Deberíamos
salir por la cocina”.
A partir
de entonces, este grupo tan dispar se ve embarcado en lo que con el tiempo
pasará a la Historia de Krynn como la Guerra de la Lanza, en la cual las
fuerzas del Bien tratarán de impedir que Takhisis, la Reina de la
Oscuridad, pueda abandonar el Abismo y penetrar en el mundo.
Y en ello
tendrán que ver muy mucho los que serán conocidos como Héroes de la
Lanza. Grupo heterogéneo, cada uno aporta individualmente cualidades
indispensables: el liderazgo de Tanis el Semielfo; el sentido del honor del
caballero Sturm Brightblade; la inocencia del guerrero Caramon Majere; la
astucia y el desprecio por la vida de su hermano, el mago Raistlin Majere;
la determinación del bárbaro Riverwind; la sensatez de su prometida
Goldmoon; la tozudez del enano Flint Fireforge; y el descaro del
incorregible kender Taslehoff Burrfoot.
Humanos,
elfos, enanos y kenders, por las fuerzas del Bien. Ogros, goblins,
minotauros, draconianos, … y humanos, por las fuerzas de la Oscuridad. Y,
por supuesto, dragones, infinidad de dragones.
Si os
adentráis en Krynn, no olvidéis nunca la canción que le entonan al
viajero antes de comenzar su andadura:
Que vuestra espada nunca se rompa.
Que vuestra armadura nunca se oxide.
Que las tres lunas guíen vuestra magia.
Que vuestras plegarias sean oídas.
Que vuestra barba crezca larga.
Que vuestra Misión en la Vida no os estalle en la cara.
Que vuestra jupak cante.
Que vuestra patria prospere.
Que los dragones vuelen siempre en vuestros sueños.
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